Imágenes falsas creadas por la IA capaces de alterar la percepción de la fauna y modificar comportamientos, un peligro.

La proliferación masiva de fotografías y videos falsos de fauna salvaje generados mediante herramientas de inteligencia artificial representa una amenaza latente tanto para la conservación de las especies como para la seguridad de las personas. Escenas inverosímiles como un elefante escalando riscos, un delfín de tonalidades rosadas o un leopardo mostrando actitudes afectuosas circulan de forma viral a través de múltiples idiomas en espacios digitales muy concurridos, alterando la percepción colectiva sobre la naturaleza.

Equipos de verificación digital de la agencia AFP han documentado decenas de estas piezas gráficas. Entre los casos analizados destaca una instantánea en blanco y negro que muestra a un orangután sosteniendo con aparente ternura a un grupo de cachorros de leopardo, una especie bajo fuerte amenaza de extinción, en un entorno selvático del estado malasio de Sabah.

Riesgos para la seguridad humana y la fauna

Aunque una parte significativa de estas creaciones busca enternecer a la audiencia en lugar de desinformar con malicia, los especialistas alertan que la alta fidelidad visual de estas piezas proyecta una imagen completamente distorsionada de los animales silvestres. Esta distorsión fomenta conductas temerarias entre los ciudadanos.

“Esta falta de comprensión puede llevar a que la gente se acerque demasiado a los animales o interactúe con ellos de forma peligrosa”, advirtió José Guerrero Casado, profesor de zoología en la Universidad de Córdoba, España. Como ejemplo, recordó el caso altamente mediático de una mujer que resultó herida al intentar aproximarse a un esquivo leopardo de las nieves en la región china de Xinjiang para capturar una fotografía.

Ante incidentes de esta naturaleza, el departamento chino de bosques se vio obligado a incrementar la vigilancia y a emitir advertencias estrictas sobre la necesidad de guardar distancia ante ejemplares silvestres.

Impacto en la explotación comercial y el escepticismo

Los defensores de la vida silvestre señalan que retratar a animales salvajes como seres dóciles o domésticos estimula indirectamente su mercantilización. Estos contenidos visuales alimentan la demanda de especies para ser utilizadas como accesorios fotográficos turísticos, explotadas para generar entretenimiento en redes o comercializadas de manera ilegal como mascotas, según advierte Chris Lewis, investigador de la organización Born Free.

Por su parte, Jenny Roberts, representante del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), enfatizó que los perjuicios generados por estas tendencias superan cualquier beneficio potencial, reiterando que la gente podría resultar herida debido a una falsa sensación de seguridad. Asimismo, lamentó que la abundancia de material sintético desensibiliza a la ciudadanía frente a los registros auténticos.

Roberts relató que, tras lograr el registro inédito de una tigresa acompañada por cinco crías en China gracias a cámaras trampa de su propia institución, la reacción inicial en las plataformas digitales estuvo marcada por la incredulidad y la pregunta recurrente: “¿Está generado por IA?”.

Desafíos científicos y normativos

Un análisis académico publicado en la revista Conservation Biology, en el cual participó Guerrero Casado, calificó esta tendencia como un riesgo severo para la estabilidad social. Los especialistas temen que la alteración visual dificulte que las personas reconozcan correctamente a las especies, distorsionando las estimaciones poblacionales y las áreas geográficas reales donde habitan.

Además, dado que la comunidad científica suele integrar avistamientos aportados por ciudadanos en sus investigaciones ecológicas, la contaminación con material sintético pone en riesgo la rigurosidad de los estudios biológicos, una advertencia lanzada recientemente en la revista Nature.

Para contrarrestar esta situación, los expertos recomiendan implementar protocolos de validación más estrictos en los canales de comunicación y promover campañas formativas sobre alfabetización digital. Gigantes tecnológicos como Meta (propietaria de Facebook) y TikTok, que mantienen alianzas de verificación con medios como la AFP, exigen a los internautas etiquetar de forma explícita el contenido fotorrealista creado por algoritmos.

No obstante, los equipos de verificación continúan detectando numerosas publicaciones que omiten estas etiquetas a pesar de las advertencias textuales de sus creadores. “La conservación depende de una sociedad bien informada que comprenda las necesidades ecológicas de las especies salvajes”, concluyó Guerrero Casado. “Los contenidos falsos generados por IA no sirven a ese objetivo”.

Redacción

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