El impacto devastador en el sector pecuario
La propagación masiva del parásito conocido como gusano barrenador ha generado estragos severos en la economía de los productores pecuarios mexicanos, además de mantener bloqueado temporalmente el intercambio comercial de animales vivos hacia Estados Unidos. A pesar de que la administración estadounidense autorizó recientemente una reapertura paulatina de la línea divisoria, el sector arrastra pérdidas millonarias difíciles de solventar en el corto plazo.
Antes de que el brote obligara al cierre de las fronteras en 2024, la nación exportaba ganado bovino en pie por un monto superior a los mil millones de dólares de acuerdo con los registros comerciales. Desde entonces, las estimaciones del Consejo Mexicano de la Carne calculan que el sector ha dejado de percibir cerca de 2 800 millones de dólares debido a la parálisis en las ventas internacionales.
Costos al alza y desplome de precios locales
Mientras que la comercialización de carne de res empacada logró mantenerse a flote al quedar fuera de las restricciones, el mercado interno sufrió un revés importante. Una encuesta del primer semestre de 2026 elaborada por la Asociación Mexicana de Engordadores de Ganado Bovino reveló una disminución del 12 por ciento en el valor por kilogramo de las vaquillas destinadas a las engordas.
A esta caída en las cotizaciones se sumaron gastos operativos extraordinarios derivados de revisiones veterinarias exhaustivas, constancias sanitarias obligatorias y tratamientos farmacológicos preventivos. En el sur del territorio nacional, donde predominan las unidades de producción pequeñas, los criadores enfrentan un panorama financiero sumamente adverso tras confirmarse más de 20 mil casos en ganado bovino y otros 14 mil registros en distintas especies animales a lo largo de los últimos dos años.
“Cuando EU estornuda, para nosotros es como un infarto, porque dependemos de ellos”, expresó Ronaldo Ocampo, un productor pecuario afectado en el estado de Chiapas.
Estrategias de contención y panorama binacional
Como parte de las acciones para frenar la emergencia sanitaria, los gobiernos de México y Panamá coordinan la producción y liberación de insectos estériles para mermar la reproducción del parásito. Por su parte, Washington ha destinado más de 100 millones de dólares a estas labores, complementadas por un programa gubernamental mexicano valorado en 128 millones de dólares enfocado en fortalecer la industria cárnica.
No obstante, los expertos advierten que la recuperación total será prolongada. Los ganaderos continúan reforzando la vigilancia diaria de sus hatos para detectar lesiones a tiempo y evitar complicaciones mayores, mientras confieren sus esperanzas a la normalización gradual del mercado norteamericano y al respaldo institucional en las regiones más golpeadas por la plaga.



Add comment