En México, los conciertos se han convertido en uno de los principales gastos de entretenimiento para las nuevas generaciones. Las comunidades de fans son cada vez más grandes y están dispuestas a hacer prácticamente de todo para ver a sus artistas favoritos. Sin embargo, esa enorme demanda también ha convertido la compra de boletos en una auténtica guerra campal: miles de personas intentando conseguir una entrada al mismo tiempo, filas virtuales interminables y plataformas que llegan a saturarse durante las ventas más esperadas.
A esta competencia por conseguir una entrada se suma un negocio que crece alrededor de los eventos más populares: la reventa. Cuando los boletos se agotan rápidamente, comienzan a circular fuera de los canales oficiales, donde los fans se arriesgan a perder el dinero que invirtieron al comprar una entrada falsa, duplicada o que simplemente no les permitirá ingresar al evento.
Es ahí donde Ticketmaster quiere reforzar la seguridad de los boletos digitales. La mayor boletera del país busca mantenerlos dentro de un ecosistema en el que pueda seguir su recorrido, verificar su autenticidad y controlar las transferencias entre usuarios.
Ana María Arroyo, directora general de Ticketmaster México, lo resumió en una entrevista con Expansión con una comparación sencilla:
“Nos gusta decir que somos un banco de boletos. Así como un banco protege tu dinero, nosotros protegemos los boletos de nuestros fans”.
Ticketmaster quiere convertirse en un “banco de boletos” en México
La idea detrás de esta estrategia es que el boleto deje de funcionar únicamente como un documento que permite entrar a un concierto y se convierta en un activo digital cuya autenticidad pueda verificarse durante todo su ciclo de uso.
Para lograrlo, Ticketmaster busca que procesos como la emisión, transferencia y validación de las entradas ocurran dentro de su propia plataforma. De esta manera, puede conservar un registro del boleto y dificultar que una misma entrada sea duplicada o que códigos alterados terminen circulando entre los usuarios.
Una de las principales herramientas para conseguirlo es SafeTix, el sistema de boletos digitales que Ticketmaster comenzó a implementar en México en agosto de 2023. A diferencia de un boleto tradicional, utiliza códigos dinámicos que se actualizan cada 15 segundos, lo que dificulta que una captura de pantalla pueda utilizarse para duplicar una entrada.
Desde la llegada de SafeTix a México, la compañía asegura haber registrado más de 35 millones de accesos mediante esta tecnología en conciertos, festivales y eventos deportivos. Al tratarse de boletos digitales, Ticketmaster puede actualizar sus mecanismos de protección a medida que evolucionan las amenazas digitales, por ejemplo, modificando la forma en que se generan y validan los códigos para responder a nuevos intentos de falsificación o duplicación.
La inteligencia artificial también entra en la batalla contra la reventa de boletosEl problema comienza incluso antes de que un boleto llegue a manos de un usuario. Durante las ventas de eventos con alta demanda, bots pueden intentar comprar grandes cantidades de entradas en cuestión de segundos, reduciendo las posibilidades de que lleguen directamente a los fans.
Ticketmaster utiliza modelos de inteligencia artificial y machine learning para analizar el comportamiento durante las compras, identificar patrones anómalos y bloquear operaciones sospechosas. Según cifras de la compañía, durante 2025 se bloquearon más de 560 millones de intentos automatizados de compra a nivel global, realizados principalmente por bots.
“La tecnología nos permite identificar comportamientos atípicos mucho antes de que esos boletos lleguen al mercado. Es una carrera permanente y nosotros seguimos fortaleciendo nuestras herramientas”señaló Arroyo.
La batalla continúa después de la compra. Ticketmaster busca que las transferencias entre usuarios se realicen dentro de su plataforma para verificar la autenticidad de cada entrada. Fuera de ella, la compañía advierte que ya no puede garantizar su integridad.
La digitalización de los boletos también trajo nuevos problemas a Ticketmaster en MéxicoLa venta de boletos digitales tomó fuerza después de la pandemia, cuando regresaron los conciertos y festivales con una enorme demanda. Comprar desde el celular y entrar al recinto con un código hizo el proceso más sencillo, pero también aparecieron nuevos problemas alrededor de las ventas por internet, como la reventa en redes sociales y los fraudes con entradas falsas o duplicadas.
Uno de los casos que puso el problema bajo los reflectores ocurrió durante los conciertos de Bad Bunny en el Estadio Azteca en 2022. Cientos de personas tuvieron problemas para ingresar y Ticketmaster señaló entonces que se habían presentado boletos falsos. Después de este episodio, las boleteras comenzaron a reforzar la seguridad de sus entradas digitales.
Ticketmaster no fue la única. Boletia también comenzó a utilizar boletos digitales con códigos dinámicos para reducir la falsificación y facilitar la transferencia segura de entradas entre usuarios. Además, reforzó su infraestructura para atender eventos con alta demanda y, a finales de 2023, anunció que su plataforma tenía capacidad para vender hasta 150,000 boletos por hora.
Sin embargo, los códigos no resolvieros todos los problemas. La venta de boletos para el regreso de BTS a México puso a Ticketmaster bajo la lupa de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), que inició un procedimiento por posibles irregularidades. El caso llevó a la autoridad a establecer nuevas reglas para las boleteras, entre ellas mostrar el precio total desde el inicio, con impuestos y comisiones incluidos, y aclarar que entrar a una fila virtual no garantiza conseguir un boleto.
Esto es especialmente importante porque las comisiones son otra de las principales críticas hacia Ticketmaster. Como anteriormente reportamos en Xataka México, en 2025 la compañía aumentó su cargo por servicio de 22% a 24% del valor del boleto. Ticketmaster sostiene que el precio nominal de la entrada lo deciden artistas, promotores o equipos deportivos, mientras que sus comisiones cubren gastos relacionados con la operación de la plataforma.
Por eso, la idea de Ticketmaster de convertirse en una especie de “banco de boletos” llega en un momento clave, en el que la seguridad y la transparencia son los dos grandes problemas a resolver. No basta con evitar boletos falsos o frenar la reventa: las boleteras también tienen el reto de recuperar la confianza de los fans.
“La tecnología cambia todos los días y quienes buscan vulnerar también evolucionan. Nuestro compromiso es seguir desarrollando herramientas que protejan a los fans y hagan cada vez más segura la experiencia de compra"concluyó Arroyo.
Imágenes | Magnific / LinkedIn / Xataka México
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- La noticia
Ana Arroyo, directora general de Ticketmaster México: "así como un banco protege tu dinero, nosotros protegemos los boletos de nuestros fans"
fue publicada originalmente en
Xataka México
por
Valeria Romero
.
Una nueva estrategia para proteger la experiencia de los consumidores
El mercado del entretenimiento en vivo en el territorio nacional experimenta un auge sin precedentes, donde asistir a presentaciones musicales y festivales representa una de las inversiones económicas más importantes para las nuevas generaciones. No obstante, esta enorme popularidad ha desencadenado una intensa competencia digital, saturando las plataformas digitales durante los lanzamientos de alta demanda y abriendo la puerta a prácticas comerciales fraudulentas.
Ante este panorama, las compañías boleteras buscan alternativas para blindar sus sistemas de comercialización. Al respecto, Ana María Arroyo, directora general de Ticketmaster México, explicó durante una entrevista con medios especializados la visión operativa de la empresa ante esta problemática:
“Nos gusta decir que somos un banco de boletos. Así como un banco protege tu dinero, nosotros protegemos los boletos de nuestros fans”.
El objetivo principal de esta iniciativa es transformar el comprobante de acceso en un activo informático completamente rastreable. Mediante la centralización de los procesos de emisión y transferencia en el ecosistema oficial, la compañía pretende dificultar la falsificación masiva de entradas y evitar que códigos manipulados circulen en canales no autorizados.
Tecnología dinámica e inteligencia artificial contra los fraudes
Para mitigar los riesgos asociados a la comercialización informal, la boletera ha impulsado herramientas tecnológicas enfocadas en la seguridad de los usuarios. Entre las medidas principales destaca la implementación de esquemas con códigos digitales cambiantes, los cuales se actualizan cada 15 segundos para impedir que capturas de pantalla o imágenes estáticas sean utilizadas en los accesos de los recintos.
Desde la adopción de esta modalidad en el país, la empresa ha contabilizado más de 35 millones de ingresos validados mediante este método tecnológico. Además, en las etapas previas a la comercialización, se emplean algoritmos avanzados de aprendizaje automatizado para detectar patrones de conducta sospechosos.
De acuerdo con registros corporativos globales, durante el año 2025 se logró frenar la acción de más de 560 millones de intentos automatizados de compra ejecutados por programas maliciosos o bots. Sobre este despliegue de seguridad, la directiva puntualizó:
“La tecnología nos permite identificar comportamientos atípicos mucho antes de que esos boletos lleguen al mercado. Es una carrera permanente y nosotros seguimos fortaleciendo nuestras herramientas”.
Retos normativos y la confianza del público
A pesar de la implementación de protocolos avanzados de autenticación, la transición hacia entornos completamente digitales también ha generado fricciones con los consumidores y organismos regulatorios. Incidentes previos en eventos masivos de gran convocatoria evidenciaron las vulnerabilidades del sector, lo que motivó la intervención de instituciones como la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) para establecer criterios más estrictos en beneficio de los compradores.
Asimismo, los costos operativos y las tarifas por servicio continúan siendo motivo de debate entre los asistentes a espectáculos en vivo. Durante el ejercicio de 2025, la compañía ajustó su cargo por gestión al situarlo entre el 22% y el 24% del valor nominal del acceso, tarifa que según la empresa sirve para sostener la infraestructura digital de la plataforma.
Frente a los desafíos que imponen los infractores informáticos y la necesidad de recuperar la certidumbre de las comunidades seguidoras de la música en vivo, la consolidación de un sistema centralizado de control representa un paso clave. Con la evolución constante de los métodos de protección, la industria busca garantizar transacciones confiables dentro de canales legítimos.
Para concluir con su postura institucional, Arroyo reiteró el compromiso de la organización:
“La tecnología cambia todos los días y quienes buscan vulnerar también evolucionan. Nuestro compromiso es seguir desarrollando herramientas que protejan a los fans y hagan cada vez más segura la experiencia de compra”.
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