La ANPACT advirtió que por cada 100 vehículos pesados nuevos vendidos en México ingresan 53 unidades usadas desde EU.

Alerta la anpact por ingreso masivo de vehículos pesados usados que distorsionan el mercado mexicano

El sector de automotores pesados en territorio nacional atraviesa por una fase compleja de reajuste operativo y comercial. Esta situación responde a una contracción sostenida en las transacciones internas y a una creciente presión competitiva generada por la llegada masiva de unidades de carga y pasaje de segunda mano procedentes de Estados Unidos.

Impacto en las comercializaciones nacionales

Información difundida por la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones (ANPACT) revela que la comercialización al menudeo experimentó un descenso anual de 9.9% durante el séptimo mes del año, tras colocarse 3 mil 43 unidades.

Esta tendencia a la baja se acentúa al examinar el desempeño consolidado de enero a julio. En dicho lapso, las operaciones alcanzaron 19 mil 115 unidades, lo que representa una contracción de 20.1% en contraste con las 23 mil 930 unidades comercializadas en idéntico tramo del ejercicio previo.

Competencia desleal por importación de unidades usadas

Para los industriales del ramo, uno de los desafíos más críticos que debilita el mercado interno es la afluencia constante de automotores usados norteamericanos. Las estadísticas del sector indican que por cada 100 vehículos nuevos vendidos en México, ingresan 53 unidades usadas.

El organismo cúpula señaló que esta problemática se agrava debido a malas prácticas comerciales, destacando que diversos vehículos son ingresados al país mediante esquemas de subvaluación, reportando ante las instancias aduaneras precios muy por debajo de su costo real en el mercado.

Dichas irregularidades provocan distorsiones profundas en la economía formal, vulneran la equidad competitiva para los fabricantes con operaciones legales en la nación y disminuyen la recaudación fiscal potencial.

Gestiones institucionales y postura del sector

Con el propósito de frenar estas irregularidades, la ANPACT mantiene mesas de diálogo y colaboración directa con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), así como con la Subsecretaría de Ingresos, buscando instrumentar filtros y controles aduaneros mucho más rigurosos.

La meta primordial de estas acciones es bloquear la entrada ilegal o subvaluada de automotores, blindar la cadena de valor industrial y garantizar un terreno de juego justo para toda la red de manufactura y distribución local.

Sobre este panorama, Alejandro Osorio Carranza, director de Asuntos Públicos y Comunicación de la ANPACT, puntualizó la importancia de estas medidas regulatorias:

“Consideramos que contar con mejores mecanismos de valoración aduanera contribuirá a generar condiciones de competencia más equitativas para los vehículos pesados nuevos fabricados y comercializados en México, además de brindar mayor certeza a la industria automotriz de vehículos pesados establecida en el país”.

Este escenario de debilidad en las transacciones domésticas contrasta fuertemente con el dinamismo que registra la manufactura nacional destinada a la exportación, la cual mantiene niveles sólidos de producción.

Redacción

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